29 diciembre, 2015

Propuestas para valorar en el Club de José A. Perales

He realizado un pequeño análisis sobre los libros, los autores y en definitiva, la procedencia de los libros que hemos leído y comentado en el Club de los 1001 Lectores, y desde el punto vista estadístico, he llegado a una conclusión bastante simple, pero que me ha parecido interesante para abrir un pequeño debate, si a los demás integrantes del grupo les interesa.
En principio, hay que tener en cuenta, que esta iniciativa parte de mi opinión personal, y es que no estoy muy de acuerdo con la idoneidad de los libros que estamos comentando, así que me atrevo a proponer unas sencillas pautas a la hora de elegir un libro:

1. Que se trate de una novedad, una novela relativamente actual, bien sea de un autor contrastado o de una posible figura en ciernes. Es muy alentador descubrir nuevos escritores.

2. Otra alternativa: un libro ya reconocido. En este caso, considero que debe de tratarse de una obra de contrastada calidad. Durante estos tres años, hemos comentado “El extranjero”, “La hojarasca” o “La metamorfosis”, tres buenos ejemplos. No obstante, opino que no debemos abusar de este tipo de lectura (con dos al año, por ejemplo, más que suficiente). 

3. Otro requisito puede ser que los libros no sobrepasen las 400 páginas; he comprobado por muchos de vuestros comentarios, que normalmente, no sois partidarios de lecturas más extensas.

4. Pero el motivo principal de esta entrada, no es otro, que intentar corregir la disparidad de procedencia de las obras escogidas. Me explico, hemos leído, si mis cuentas no fallan 34 libros, la mayoría novelas de ficción, lo cual considero lógico, lo que no veo tan normal, son ciertos números sobre estos 34 títulos:

• Y es que 29 han sido escritos por hombres, y sólo 5 por mujeres, y por cierto, a mi modesto entender, éstos no han sido lo suficientemente representativos, en comparación con la calidad de las firmas femeninas que podemos encontrar en las librerías.

• Por nacionalidades, 11 libros corresponden a autores españoles, 13 al resto de países europeos, 7 proceden de Latinoamérica, sólo 3 de Norteamérica y ninguno del resto de los continentes.

Será porque a mí me gusta combinar todo tipo de influencias, por lo que escribo estas líneas, no pude ser que sólo el 15% de los libros comentados en el Club sean de escritoras; es muy fuerte. Lo mismo se puede decir del raquítico 9% que corresponden a autores norteamericanos, que por cierto, los hay extraordinarios.

Si os parece, y este es el motivo principal de estas líneas, planteo intentar enderezar estas divergencias; para empezar, propongo que la próxima lectura corresponda a un libro escrito por una autora, podría ser española o no, eso lo dejo para que elijan los demás miembros del grupo. He preparado una selección de libros escritos por mujeres, (tres ya han sido propuestos en anteriores entradas por los propios lectores, tres son de autoras españolas muy actuales y otros tres de extranjeras) Son nueve, pero podrían ser cientos, es tanta la cantidad y calidad donde elegir. Esta es la relación:

• “La muerte juega a los dados" de Clara Obligado.
• “La ridícula idea de no volver a verte” de Rosa Montero
• “Los besos en el pan” de Almudena Grandes
• “Farándula” de Marta Sanz
• “El comensal” de Gabriela Ybarra
• “También esto pasará” de Milena Busquets
• “H de halcón” de Helen Macdonald
• “La guerra no tiene nombre de mujer” de Svetlana Alexiévich
• “Reloj sin manecillas” de Carson McCullers

Lo dicho, para esta pequeña selección de libros, he tenido que descartar muchos otros, tan interesantes y representativos como los propuestos. Si es aceptada esta propuesta, la siguiente puede ser leer, si a los demás les parece bien, un libro de algún autor norteamericano, oriental, africano o de las antípodas.

Saludos a todos los miembros del Club de los 1001 Lectores, Felices Fiestas y mis mejores deseos para el 2.017, que espero nos traiga buenas lecturas y nos anime a participar.

02 diciembre, 2015

Lectura de Diciembre: "Pasado Perfecto" de Leonardo Padura

De las 9 propuestas existentes de lectura para Diciembre  ha sido elegida “Pasado Perfecto” del escritor Leonardo Padura. Quedando la votación de manera muy ajustada con el resto de títulos propuestos.

SINOPSIS: El primer fin de semana de 1989 una insistente llamada de teléfono arranca de su resaca al teniente Mario Conde, un policía escéptico y desengañado. ElViejo, su jefe en la Central, le llama para encargarle un misterioso y urgente caso: Rafael Morín, jefe de la Empresa de Importaciones y Exportaciones del Ministerio de Industrias, falta de su domicilio desde el día de Año Nuevo. Quiere el azar que el desaparecido sea un ex compañero de estudios deConde, un tipo que ya entonces, aun acatando las normas establecidas, se destacaba por su brillantez y autodisciplina. Por si fuera poco, este caso enfrenta al teniente con el recuerdo de su antiguo amor por la joven Tamara, ahora casada con Morín. «El Conde» -así le conocen sus amigos-, irá descubriendo que el aparente pasado perfecto sobre el que Rafael Morínha ido labrando su brillante carrera ocultaba ya sus sombras.
¡¡A leer se ha dicho!! 
¡Felices Fiestas¡
"Pasado Perfecto" de Leonardo Padura

01 diciembre, 2015

Reseña "Cañas y barro"

La barca deslizábase a lo largo de la Dehesa y pasaban rápidamente ante ella las colinas areniscas, con las chozas de los guardas en su cumbre; las espesas cortinas de matorrales, los grupos de pinos retorcidos, de formas terroríficas, como manojos de miembros torturados. Los viajeros, enardecidos por la velocidad, excitados por el peligro que ofrecía la embarcación arrastrando una de sus bordas a ras del lago, saludaban a gritos a las otras barcas que pasaban a los lejos y extendían su mano para recibir el choque de las ondas conmovidas por la rápida marcha”.

Título: Cañas y barro
Autor: Vicente Blasco Ibáñez
Editorial: La Esfera Cultural
No vi la serie Cañas y barro.
Me acerqué a este libro con curiosidad y temiendo encontrar algo trasnochado, una lectura envejecida. Nada más lejos de la realidad.
Intentaré explicar por qué.

SINOPSIS:

Tonet, el menor de la familia Paloma, saga de barqueros de El Palmar, vuelve de la guerra en Cuba y se reencuentra con Neleta, su antigua novia y amiga de la infancia, que se ha casado con un viudo mayor, gordo y enfermo, el hombre más rico del pueblo: el tío Cañamel. Tonet y Neleta empiezan una relación clandestina vigilados de cerca por la Samaruca, hermana de la difunta esposa de Cañamel, una mujer amargada y rencorosa.
El marido de Neleta muere y le deja su fortuna, siempre que nunca vuelva a unirse a otro hombre. En tal caso, Neleta perdería toda la herencia.
Neleta y Tonet continúan su relación a espaldas del pueblo, pero cuando Neleta se queda embarazada deberán tomar una trágica decisión si quieren quedarse con la herencia.


LOS PERSONAJES

El tío Paloma, el mejor pescador de la Albufera, duro, fanfarrón, orgulloso.
“¿Cuándo se había visto un Paloma con amo?”, “El tío Paloma, pálido de rabia al oír a su hijo, miraba fijamente una percha caída a lo largo de la pared, y las manos se le iban a ella para romperle la cabeza. Se la hubiera roto de ocurrir la rebeldía en otros tiempos, pues se consideraba con derecho después de tal atentado a su autoridad de padre antiguo.”

El tío Toni, hijo del tío Paloma, silencioso, disciplinado, trabajador, sufrido.
“Las mujeres de El Palmar alababan no menos sus sanas costumbres. Ni locuras con los jóvenes que se congregaban en la taberna, ni juegos con ciertos perdidos(...). Siempre serio y pronto para el trabajo, Tono no daba a su padre el menor disgusto”.

Tonet, el Cubano, nieto e hijo de los Paloma, hedonista, holgazán, codicioso: un dechado de virtudes que Blasco Ibáñez no intenta suavizar en ningún momento.
“Pero en la voluntad de Tonet nunca soplaba el mismo viento. La conmovían furiosas ráfagas de actividad y reaparecía después la calma de una pereza dominadora y absoluta”-.”

Neleta, la niña pobre que se enamora de su compañero de juegos, quien la deja por aburrimiento y la busca cuando ya no puede ser suya. Neleta cambia su suerte al casarse con el rico Cañamel y no está dispuesta a renunciar a cuanto tiene, cueste lo que cueste.
“(…) Un relámpago de alegría pasó por sus ojos; pero de inmediato se entenebrecieron, como si la razón reapareciese en ella y bajó la cabeza con gesto huraño e inabordable.
—¡Vés-te’n, vés-te’n! ´murmuró— ¿Es que vols perdre’m?”

El tío Cañamel: “Lo que él tenía era la enfermedad del rico: sobra de dinero y exceso de buena vida. No había más que verle la panza, la faz rubicunda, los carrillos que casi ocultaban su naricilla redonda y sus ojos ahogados por el oleaje de la grasa. (…). Y Cañamel avanzaba una pierna dentro de la barca, penosamente, con débiles quejidos, sin soltar a Neleta, mientras refunfuñaba contra las gentes que se burlaban de su salud”.

Sangonera, el borracho: “No, Tonet; él no podía trabajar; él no trabajaría aunque le obligasen. El trabajo era obra del Diablo: una desobediencia a Dios; el más grave de los pecados…”)

El pare Miqel: “Decíase que lo habían enviado allí de castigo, pero él parecía tomar su desgracia muy a gusto. Cazador infatigable, apenas terminaba su misa se calzaba las alpargatas de esparto, encasquetábase la gorra de piel, y seguido por su perro, metíase Dehesa adentro o hacía correr su barquito por entre los espesos carrizales para tirar a las pollas de agua”.
Su moral era sencilla: residía en el estómago. Cuando los penitentes excusaban sus