“La única cosa que no se rige por la
regla de la mayoría es la conciencia de uno”.
La
acción de “Matar a un ruiseñor” se sitúa en el pueblo imaginario de
Maycomb, en Alabama. Allí vive la narradora, la pequeña Scout Finch junto a su
padre, Atticus, un abogado viudo, y su hermano mayor Jem. Durante
los veranos
los niños jugarán con otro amigo, Dill, que reside con su tía. Los chicos se
sentirán atraídos e hipnotizados por un vecino, Boo Radley, al que no consiguen
ver y del que sólo conocen rumores ya que los adultos se niegan a comentar sobre
él. Éste vigilará a los niños y se hará presente ante ellos a través de
curiosos regalos que les dejará en el interior de un árbol.
| Editorial: Ediciones B ISBN: 9788490701218Páginas: 410 |
El
padre intenta educar a sus hijos según unas pautas y valores de dignidad,
decencia e igualdad que chocan con la sociedad del momento
“Cuando nos regaló los rifles de aire comprimido, Atticus no quiso enseñarnos a disparar. El tío Jack nos instruyó… Atticus le dijo un día a Jem: Preferiría que disparaseis contra botes vacíos en el patio trasero, pero sé que perseguiréis a los pájaros. Matad todos los arrendajos azules que queráis, si podéis darles, pero recordad que matar un ruiseñor es pecado”.
Atticus
acepta defender como abogado a un negro, Tom, al que se acusa de violación de
una mujer blanca. Toda la sociedad les da la espalda mostrando “la
enfermedad de Maycomb, que personas razonables se pongan a delirar en cuanto
surge algo relacionado con un negro”.
Consigue
probar la inocencia de Tom pero el jurado compuesto sólo de blancos lo declara
culpable
“Atticus había empleado todas las armas de que disponíaun hombre libre para salvar a Tom Robinson, pero en los tribunales secretos de los corazones de los hombres, Atticus no tenía ninguna posibilidad”.
Portada 1ª edición
La población negra sabe
que era un caso imposible y que Atticus ha hecho todo lo que estaba en sus
manos y así lo hace patente ante los niños
“Miré alrededor… los negros se ponían en pie. La voz del reverendo Sykes sonaba tan distante como la del juez Taylor.-Señorita Jean Louise, póngase en pie. Pasa su padre.”
Los niños no comprenden
que ante la genial defensa de su padre, se pierda el juicio
“Ahora le tocó a Jem el turno de llorar…-¿Cómo han podido hacerlo, cómo han podido?-No lo sé, pero lo han hecho. Lo habían hecho en ocasiones anteriores, lo han hecho esta noche y lo harán de nuevo, y cuando lo hacen… parece que sólo lloran los niños”.
Tom, aunque ha sido
informado de que se apelará la sentencia, sabiendo que terminarán matándolo,
decide huir y es asesinado.
Bob Ewell, el padre de la
chica que supuestamente fue violada, no olvida la humillación que sintieron él
y su hija ante toda la ciudad y decide vengarse de todos aquellos que tuvieron
algo que ver, escupe públicamente a Atticus, intimida a la viuda de Tom, entra en
la casa del juez y por último ataca de noche a Jem y Scout cuando vuelven hacia
su casa. Los chicos son ayudados y rescatados por un personaje misterioso que
resulta ser Boo Radley.
El sheriff encuentra
muerto a Bob Ewell con un cuchillo en el pecho. Atticus piensa que lo ha matado
Jem y no concibe el ocultarlo porque no quiere que su hijo inicie su vida con algo
tan terrible sobre sus hombros. El sheriff lo
convence de que con el tamaño del
niño y un brazo roto habría sido imposible que lo matara, que Ewell cayó y se
clavó el cuchillo y que no piensa comunicar a la ciudad que Boo ayudó porque
sería un pecado exponerlo ante la gente
| Mural de Monroeville |
“Soy el sheriff de Maycomb… Sé todo lo que ha pasado aquí desde que nací. Un muchacho negro ha muerto sin merecérselo, y el responsable de ello ha fallecido también. Deje que los muertos entierren a los muertos esta vez, señor Finch”.
La novela centra su trama
en